Quiebre se hizo público luego de que el Movilh criticara a representantes de esta religión de tener un doble estándar en el combate a la discriminación. Como resultado, por primera vez en la historia voces del mundo evangélico rechazaron la exclusión a las minorías sexuales, calificando a la homofobia y transfobia como una "perversión", mientras que otros organizaron un seminario para contrarrestar la incidencia del Movilh en el Senado.
12 de octubre, 2008 (OpusGay.cl).- Lo que era inimaginable pocas semanas atrás, hoy ya es una realidad en nuestro país: una parte del sector evangélico ha sacado la voz para rechazar la exclusión padecida por lesbianas, gays, bisexuales y transexuales (LGBT) en Chile, apoyando en espacios privados la lucha del Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh) para que el Proyecto de Ley contra la Discriminación beneficie a todos los sectores sociales, incluidas las minorías sexuales.
El Servicio Evangélico para el Desarrollo (Sepade) presentó un escrito al Senado donde se muestra favorable a que la "orientación sexual y el género" estén incluidos en el proyecto de Ley, mientras que, muy por el contrario, la Mesa Ampliada de Entidades Evangélicas (UNE-Chile) ha hecho gestiones en el Parlamento para garantizar precisamente que tales categorías sean sacadas de la norma.
El respaldo de Sepade tuvo lugar luego de que el Movilh criticara públicamente a UNE Chile y rompiera relaciones con esa instancia cuando su presidencia, encabezada por Emiliano Soto, desconoció un acuerdo en el sentido de que el proyecto contra la discriminación beneficiaría a todos los sectores sociales.
Y eso no es todo, pues la reacción del Movilh provocó fuertes enfrentamientos entre representantes de UNE Chile y algunos pastores evangélicos que desconocieron como representativas del sector a las gestiones de la Mesa Ampliada ante el Parlamento, abriéndose un nuevo diálogo del movimiento de minorías sexuales con otro grupo de esta religión.
Acto seguido, OpusGay tuvo acceso a un documento provisorio de la Iglesia Evangélica Luterana de Chile, denominado "Reflexionando sobre la Sexualidad Humana", donde se expresa la visión más aperturista conocida hasta ahora en el país de un sector de esta religión en torno a los derechos de las minorías sexuales. Tanto así, que la homofobia y transfobia son calificadas como una "perversión del sentido de la sexualidad humana".
Los llamados y gestiones del Movilh ante sectores evangélicos menos conservadores, no provocaron sólo estos efectos históricos. Desencadenaron también un rechazo más amplio de sus oponentes, a un punto que el Movimiento Isacar, entidad que agrupa a una pequeña red de profesionales evangélicos, organizó ayer un seminario para contrarrestar los trabajos de incidencia política del Movilh en el Senado.
Todo un cambio, que marca un antes y un después en la relación sostenida por un movimiento LGTB con representantes del mundo religioso en Chile.
Evangélicos en el Senado
Nada de contento quedó el Movilh cuando en una de sus continuas visitas al Senado para apresurar la tramitación del Proyecto contra la Discriminación, se encontró el 2 de septiembre pasado con el presidente de UNE-Chile.
El objetivo de Soto era una solo: sacar las categorías de orientación sexual y género de la ley, pese a que en enero del 2007 su organización, junto a Sepade, habían comprometido el apoyo a la inclusión de ambos aspectos en una reunión sostenida con el Movilh en el Palacio de La Moneda.
Ante la negativa de Soto de respetar el acuerdo, el Movilh pidió un pronunciamiento de Sepade y, asombroso para muchos, fue a favor de la igualdad para LGTB.
Dando un muestra de coherencia en la lucha contra la discriminación, Sepade presentó un escrito a la Comisión de Constitución Legislación y Justicia del Senado, donde calificó a las oposiciones de la Mesa Ampliada como una "preocupación infundada".
"El legislador debe tener en cuenta que los derechos de las personas, independiente de sus creencias, conductas sexuales u otras características, están desde ya protegidos por la propia Constitución. Por lo tanto, no hay fundamentos jurídicos para excluir del listado una causal de discriminación, por más respetable que sea la opinión moral de un sector de la población evangélica", sostuvo Sepade en texto al que accedió en exclusiva OpusGay.cl
A juicio del presidente del Movilh, Rolando Jiménez, "nunca antes apreciamos un nivel de coherencia tal con instancias vinculantes al mundo evangélico. Por eso valoramos profundamente este señal, que comprende además que la ley contra la discriminación beneficia a todos los sectores, y especialmente a las minorías religiosas".
Iglesia Luterana
Bastaron algunas llamada a pastores para que el Movilh conociera el impacto de dos comunicados públicos contra UNE-Chile emitidos el 2 y el 23 de septiembre. Ambas declaraciones habían afectado la unidad verbal en torno a los derechos humanos de LGBT con que hasta ese momento gozaba el mundo evangélico.
"Nos molestó mucho el accionar de UNE-Chile por lo que en lo referente a la no discriminación no nos representa. Cuando leímos la declaración del Movilh, nos dio rabia lo que estaba pasando, pues Une-Chile estaba promoviendo la discriminación a los homosexuales y eso no es cristiano y así lo hicimos ver en una de nuestras reuniones", indicó un pastor OpusGay.cl.
El debate latente se hizo entonces manifiesto y sacó a la luz un revolucionario documento de la Iglesia Evangélica Luterana donde la discriminación a las minorías sexuales es considerada tan "perversa" como "el adulterio y la infidelidad", la "promicuidad", "el abuso sexual", "la propagación consciente de enfermedades de transmisión sexual" y la "pedofilia", entre otros fenómenos.
En concreto el texto señala que como " Iglesia de Dios nos oponemos a la perversión del sentido de la sexualidad humana" que ocurre cuando se discrimina a "quienes tienen una orientación sexual distinta a la de la mayoría, pues con ello no se respeta la igualdad de las personas ante Dios".
Se añade que "reconocemos que el tema de la homosexualidad es complejo y controversial, ya sea a nivel de sociedad, familiar y eclesial" y por ello se invita a esta religión a un "diálogo respetuoso" que tenga en consideración los siguientes puntos:
"-La medicina y la biología constatan que la homosexualidad no es una enfermedad ni tampoco es una opción, sino una orientación sexual que nace y que se compone de un conjunto de factores.
- Eso nos lleva a revisar nuestra educación, nuestros prejuicios, nuestra postura y lenguaje frente al tema de la homosexualidad.
Por lo tanto, desde la teología, y como iglesia de Cristo, somos llamados y llamadas a reflexionar con profundidad y responsabilidad los temas bíblicos que se refieren a la sexualidad humana, en especial aquellos que hacen alusión a la homosexualidad, y leerlos desde la óptima de la gracia, amor y misericordia que Jesús usó cuando se acercó a los excluidos, los marginados, y las minorías".
Añaden que "no vamos a obviar el hecho de que en el Antiguo Testamento aparecen una serie de códigos y leyes que condenan y castigan drásticamente la orientación sexual homosexual. Sin embargo, también debemos admitir que más tarde Jesús, sin abolir la ley, hace una relectura evangélica diciendo: ´Oísteis que fue dicho ojo por ojo, diente por diente, mas yo os digo: Ama a tu prójimo como a ti mismo´
(continúa en http://www.opusgay.cl/1315/article-84052.html)