Esta Guía ofrece consejos prácticos sobre cómo diseñar estrategias y llevar a cabo actividades dirigidas hacia la prevención y respuesta ante la violencia sexual y por motivos de género. También contiene información sobre aspectos de salud básica, legislación, seguridad y derechos humanos relevantes para esas estrategias y actividades.
El conflicto, el desplazamiento, la inseguridad alimentaria y la pobreza ofrecen un suelo fértil para la dispersión del VIH/SIDA. Muchos de los 20 millones de personas que son sujetos de interés de ACNUR alrededor del mundo, viven en tales condiciones. A medida que la inseguridad física, financiera y social erosiona los mecanismos habituales de atención y defensa, los refugiados a menudo se encuentran vulnerables de manera desproporcionada ante el VIH/SIDA.
Mientras que los refugiados no necesariamente tienen tasas de VIH altas, están inexorablemente ligados a cualquier esfuerzo exitoso para combatir la pandemia catastrófica en los países que los reciben.
Por Paul B. Spiegel y Alia Nankoe.
Aunque no existen datos que corroboren la afirmación de que el VIH incide en mayor medida entre la población refugiada, sí es cierto que ésta ha estado siempre más expuesta al virus debido a la inestabilidad social, la pérdida de sus familiares y de aquellos que suponían el soporte económico, su mayor indefensión ante las agresiones sexuales y su mayor participación en el comercio sexual, así como por la falta de recursos y servicios educativos y sanitarios.
El acceso a la atención médica de los refugiados seropositivos en Egipto se ve obstaculizado por la carencia de este tipo de servicios y por el fuerte estigma y discriminación asociados al virus y a la enfermedad.
Anna Popinchalk.
La epidemia del VIH sida en la región de las Américas tiene características particulares, se la considera de bajo nivel y concentrada en las poblaciones de mayor vulnerabilidad como HSH (hombres que tienen sexo con hombres), trabajadoras sexuales, etc. Las respuestas nacionales multisectoriales a la epidemia se encuentran en diferentes niveles de implementación en los países, y en las mismas existe también una forma diferente de visibilizar a la población de interés del ACNUR y de garantizar el acceso de la misma a dichas respuestas.
El mandato del ACNUR es la protección y en este marco la búsqueda de garantías para un mejor acceso de la población de interés a los programas de prevención, atención y apoyo en VIH sida, se constituye en un objetivo de protección prioritario; pues el VIH sida a más de ser un problema de salud pública, atenta contra los derechos humanos fundamentales. La presente estrategia busca, en el marco del Plan Estratégico para VIH sida del ACNUR 2008 – 2012, definir los principales lineamiento que oriente al ACNUR la acción en el tema en la región.
Documento en español y en inglés.
La violencia sexual está infravalorada como factor de riesgo y de transmisión del VIH, tanto en los conflictos armados como en otras situaciones. La violencia sexual y la coacción incrementan la predisposición al VIH en la medida en que el sexo no consentido está asociado a un aumento del trauma genital y de heridas por el coito, y a algunos factores de riesgo como la posibilidad de que exista penetración anal, la vulnerabilidad de chicas adolescentes y la diferencia de edad entre los participantes.
Las altas tasas de violencia sexual en el África subsahariana quizás puedan explicar los índices de contagio desproporcionados entre las mujeres jóvenes en comparación con los hombres, así como facilitar un nuevo marco conceptual para entender la cuestión de la transmisión del VIH.
Por Jennifer Klot y Pam DeLargy.